Escribe Pere Casaldàliga (don Pedro, como le llaman en São Félix do Araguaia) que frente al descrédito de la política en todo el mundo, tenemos que apostar por una nueva política. Pero no por cualquier política, no. En un arrebato de valentía Casaldàliga nos dice que tenemos que pedir “soñando alto, que la política sea un ejercicio de amor. Un amor muy realista, militante, que subvierta estructuras e instituciones reaccionarias, construidas con el hambre y la sangre de las mayorías pobres, al servicio del condominio mundial de una minoría plutócrata”.
Ya veis, siempre tan revolucionario nuestro querido don Pedro. Os invito a leer la circular 2008 que acaba de enviar a todas las personas que se sienten hermanas de su militancia altermundista (la encontrareis aquí: http://baula-cor.blogspot.com/ o bien en esta otra dirección: http://www.servicioskoinonia.org/Casaldaliga/cartas/200802.pdf).
Después de los resultados del pasado domingo, que consolidan el escenario del bipartidismo político español, con telón rojiazul, en un sistema electoral que no da lugar a matices de otros colores, creo que es importante que nos alimentemos de la palabra subversiva y esperanzada de Casaldàliga y de
Así que desde los movimientos sociales, que estamos por otra democracia más participativa, creo que tenemos que seguir poniéndoles las pilas a ZP, porque aunque personalmente le prefiero mucho antes que a Rajoy, sé que la dictadura del mercado es fiera y también tiene clavados sus dientes en el PSOE.

Mireia, querida amiga,
Se me antoja que sería necesario mucho amor para poder parar la rueda de este paradigma único que condena al olvido, la muerte y la miseria a millones de personas para beneficio de un primer mundo en su mayoría olvidadizo y egoísta, y casi me avergüenzo de no participar de ese espíritu esperanzador del que sueles hacer gala.
No se me olvida que a Hitler lo aupó al poder una ideología de partido, pero no es menos cierto que obtuvo la ayuda de un Capital que veía en esta ideología el mejor medio para defender sus interese económicos y poner en cintura a unos obreros demasiados "contaminados" con consignas y demandas socializantes, cuando no de tinte comunista. Las consecuencias de esta diabólica alianza fueron decenas de millones de muertos y una debastadora guerra mundial.
Es ese mismo Capital el que ha establecido el nuevo Órden Mundial y el que vela por un paradigma único en el que la política tan solo es un medio a su servicio y también este sistema perverso ocasiona directa o indirectamente guerras, muertes y devastaciones a lo largo y anchodel globo.
¿Cómo tener un gramo de esperanza ante estas realidades incuestionables? Ni el amor es arma suficiente para detener la irreversabilidad del cambo climático actual, ni lo será para que los políticos se emancipen de esa tutela perversa del Capital, ni mucho menos, el Sistema se autodisolverá o abandonará su lógica del neo-liberalismo, principal causante de los problemas medioambientales y humanitarios actuales.
Tampoco creo que con amor se consiga hacer desaparecer las desigualdades e injusticias sociales del continente americano, desde el río Grande hacia el sur, mientras el gendarme norteamericano se muestre vigilante y no consienta allí más "experimentos" como el de la revolución Cubana.
El amor servirá, amiga, para que gentes con corazones de oro y toneladas de esperanzas, sacrifiquen sus vidas en aras del bién de sus semejantes; para que nosotros clamemos en el desierto elevando denuncias que pocos escucharán, y para que los políticos nos sigan mostrando espejismo con los que embaucarnos. ¿La Iglesia oficial, mientras tanto...? ¡Bién, gracias..!
Lamento ser tan pesimista, pero medio siglo observando la vida me han hecho ver un mundo DIFERENTE al de mi juventud, no MEJOR.
Espero que estas vacaciones las pases en paz y felicidad, y la aproveches para recuperarte de pasadas incomodidades físicas. Un beso.
Pepe.
Querido amigo Pepe,
y a pesar del pesimismo con el que tú lamentas expresarte, yo creo que TÚ eres también esa esperanza. Al menos para mí, porque eres una ejemplo de esas personas que tienen memoria y opinión crítica, que claman por los derechos humanos, que se empeñan en la denuncia, que intentan dialogar para pacificar la convivencia... Y todo eso a pesar de que durante años hayan consiguido nada (como tú dices) y a pesar de que consideres imposible poner siquiera un estorbo en el camino de esa gran rueda del Capital. Sí, a pesar de los pesares, si tú existes es que existe la esperanza. O al menos a mi me la transmites, aunque no lo pretendas. Siento contradecirte, jejeje
Un abrazo inmenso y lleno de ese Amor que a diferencia del dinero, aumenta cuanto más se da.