A la lluvia, al río, al mar… ¡a donde haga falta!
¡Salgamos a la lluvia! Y a donde haga falta. Porque los ríos que nos cantas están llenos de empeños que escatiman el tiempo para abrir ésta y otras ventanas literarias, pero que son ríos de empeños necesarios como el agua. Lo pensaba durante esta semana de ausencia y tú vas y lo cantas el sábado, para todos esos oídos que deseamos escucharte: “prueba a surcar ríos, a luchar por ellos…” Y el domingo “la virgen de la cueva” nos recompensó con alegría y rogábamos que siguiera lloviendo un mes, aunque al final rebentaran los cristales de casa -junto con los de la estación. Pero lo bueno es tan breve… ¡ay! y la piel negra de mis botas se estremece incluso ahora, que el sol de tarde se doblega contra mi ventana para abrazarme los tobillos. Habrá que seguir danzando para las nubes… Pero tú nos traes la mejor música para hacerlo. ¡Bienvenido!Apareció Manolo y nos trajo la lluvia. Es que todo lo que canta lo escribe tan bien… El sábado por la mañana, la limpieza condenada a los atrasos se hizo más llevadera con ese sortilegio melódico: “No estés triste”. ¡Pero cómo vamos a estarlo si tú regresas! Y la palabra es alquimia en tus labios: “verás que hay más” (ponen por ahí la letra) pero a mi me suena a “mar”. Y con mares de abrazos te recibo.



el hacker ak-47 dijo
La última vez que salí (ayer) me acompañó la lluvia durante ochenta minutos que fueron los que duro mi caminata acompañada de la prim-acera bordeando un mar reverdecido.
Me quedo contigo en que “es que todo lo que canta lo escribe tan bien…” y todo lo contrario, para no perder la identidad.
Gracias por la noticia que me ha llenado de verde sorpresa
http://www.rtve.es/manologarcia/ (por si alguien no lo ha escuchado)
Una llovizna de besos.
23 Abril 2008 | 04:58 PM