Hoy, día 26 de abril de 2008, se cumplen diez años del asesinato de Monseñor Gerardi, en Guatemala. Una década después todavía no se han aclarado algunos aspectos sobre su muerte. Dos ex militares y un sacerdote católico están en prisión acusados de complicidad y encubrimiento, pero todavía se desconoce la identidad de los instigadores. Decía el mismo Gerardi que conocer la verdad duele, pero que sin duda es una acción altamente saludable y liberadora. ¡Ojalá algún día se pueda hacer justicia!
Lo que sí sabemos es quien era Juan José Gerardi Conedera. Y no sólo para la población campesina e indígena de Guatemala. Gerardi, al igual que Monseñor Óscar Romero en El Salvador o Leonidas Proaño en el Ecuador, fue mucho más que un sacerdote y un obispo; fue un militante comprometido con la justicia y los derechos humanos. Su testimonio es el de una persona de paz, y su apuesta, la de nadar contra corriente incluso dentro de la propia iglesia, fue firme.
Nacido en Guatemala en el año 1922 y con una temprana vocación sacerdotal caminó, desde su ordenación, a lado de los más pobres. Después de los primeros veinte años de tarea pastoral en las zonas más desfavorecidas del interior del país, sirvió también en Ciudad de Guatemala y pasó a formar parte de la curia diocesana, primero con Monseñor Rosell y después con Monseñor Cesariego. En 1967 fue ordenado obispo de
Hay dos nombres que no tendríamos que olvidar tampoco de esta indigna crónica histórica: los de los generales Romeo Lucas García y sobre todo el de Efraín Ríos Montt; dos gobernantes sanguinarios que combatieron a la guerrilla al mismo tiempo que atacaban ferozmente los movimientos sociales, descargando su violencia contra los líderes comunitarios. Así lo demostraría años después, Monseñor Gerardi con el informe del REMHI, el proyecto de Reconstrucción de
Monseñor Gerardi llegó a ser presidente de
Y por eso, el día 26 de abril de 1998, en la casa parroquial de la iglesia de San Sebastián, es asesinado brutalmente y silenciado para siempre. No sabían, sin embargo, los asesinos que un clamor como el de Monseñor Gerardi puede resonar en el alma y la conciencia proporcionándonos la energía necesaria para continuar con su tarea.
Ahora que se cumplen diez años, cuando hemos sabido que que el juicio para aclarar su muerte también ha sido marcado por las amenazas a jueces, abogados, fiscales... cuando se demuestra que la herida continúa abierta, pero cuando ya podemos hablar de crimen de Estado... justo ahora nos llegan noticias de nuevas amenazas, esta vez al obispo Álvaro Ramazzini, otro gran defensor de los más pobres. Y todo ello nos obliga a renovar cada día nuestro compromiso con Gerardi, con Romero y con tantas mujeres y hombres de paz que han luchado para acabar con cualquier forma de violencia y que han gritado "nunca más" antes de dejar la vida.

Al polaco nunca le interesó que se investigasen esta y otras muertes: como la de Ellacuría y otros jesuitas en el Salvador... Romero aún espera su beatificación, cuando el martirio es evidente, y Escrivà ya es santo... Qué asco.
Saludos!
Sí que es un asco, Theo, la verdad es que sí. Pero la voz de los sin voz, como ya sabes, tiene un eco tenaz y perseverante.
Sólo puedo invitarte a café, pero es café Arhuaco de Colombia. Mmm...
Como una intrusa me cuelo por esta ventana de la que no tengo llave para llegar hasta ti. Lamardecuento me hechizo con su madriguera, lo primero que leí. Desde entonces leo todas las letras que combinas tan maravillosamente para narrar lo cotidiano.
Conocerte personalmente fue un regalo. Tener dedicado tu primer libro publicado es un honor.
Mi opinión como "pescadora de cuentos" no tiene valor, pero como lectora desde hace más de cuarenta años, creo que si. Me ha gustado tu novela. Querría encontrar Ranamanca en el mapa y conocer su gente.
Como dice tu amigo Pep: que el escribir no te haga perder el leer, pero por favor sigue escribiendo.
Y espero que cuando seas más famosa que Ruiz Zafón, no pierdas esa frescura y sencillez con las que me has cautivado.
Mª Rosa es una mujer corriente que utiliza a Paula para fantasear con las teclas del ordenador. Las dos somos tus admiradoras, nos encanta todo lo que escribes y sobre todo como lo escribes. Un abrazo. Hasta pronto.
Gracias Paula!! Las vitaminas de colores que me has dejado en la repisa de la ventana me van a llevar todo el día con la sonrisa puesta ;-))
Una forta abraçada!! -crec que li hauré de demanar al Pep que em convidi un altre dia, només per poder correspondre una miqueta amb vosaltres!!