Me llega el encargo de que debo cambiar la ranita… Se ve que por ahí tengo lectores fieles a los que no cuido demasiado –¡recuerdos familia Cruz! La verdad es que me ha costado mucho sentarme a escribir estos días. Tenía algo preparado para colgar mi primer día de vacaciones, el 1 de agosto, celebrando la llegada de este paréntesis estival, preludio de un viaje anhelado... Pero las cosas no salen siempre como una desea. ¡Así es la vida! Llena de imprevistos y sorpresas.
La buena noticia es que la ranita está bien y que ha encontrado a su familia, ¡cómo no, con esa brillante sonrisa! Aunque se quede en Colombia, espero que algún día, con motivo de su cumpleaños, alguien le explique quien fue San Romero de América. Tiene que ser una señal… Y puede que a nosotros también nos guíe en este brusco cambio de compás y de espera. A la charca llegan tantos renacuajos…
La mala noticia, claro, es que me he quedado sin inspiración esta última semana. Así que en unos días me voy Asturias, ¡a ver si me ayudan las “xanas”! Me acompaña mi caballero andante, por supuesto. Este héroe anónimo que igual te atrapa un pulpo gigante en medio de una piscina que te compone un corazón astillado. Yo en cambio, para convertirme en heroína, tengo que recurrir al elixir que me regaló Ana. ¡Flores de Bach al rescate! Qué ironía, al final sí las he necesitado.
Suerte que en mi casa me han enseñado a observar la vida de manera positiva –siempre echando mano de la teoría de Einstein, porque aunque seamos incapaces de formularla comprendemos la esencia. Así que cuando algo sale mal o tenemos algún disgusto, nos tomamos el pulso, la temperatura, sacamos la lengua, nos exploramos… No vayas a desmayarte, eh. Es sólo una herida –aunque sea invisible y honda- pronto cicatrizará. Hay cosas peores, mucho peores; pasan cosas terribles y dolorosas en el mundo.
Y es cierto. Afortunadamente no estamos solos y hoy somos un poco más fuertes. Además, seguro que pronto tendremos motivos para celebrar.
¡Sed buenos! Al regreso os cuento como son las xanas.
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Esperaré el relato de las xanas!
Buenas vacaciones!
Mireia, pedazo de cielo...
Estoy aqui. A tu partida, a tu regreso..., con cuento o sin ranita, con princesa o sin perdices ni anises... "la vida está llena de caminos inexcrutables..." (¿recuerdas?) Naciste luchadora y la vida te ofrece su partida más difícil...
Espero señales tuyas, de haber renovado aires por Asturias. Nos vemos pronto. Un abrazo bien fuerte.
Amelia
Toc toc: "¿Ha vuelto ya, señora renervuda?"
Aquí estamos de nuevo, esperando sus jodiendas! Un saludo!!!