La Coctelera

Marea de palabras

O la mar en la que habitan mis cuentos

27 Agosto 2008

Bujaruelo

Los sueños son raros. Sí, ya sé que “lo raro es vivir”, pero lo de soñar también es como para fruncir el ceño. Todas las personas soñamos, o eso nos cuentan los que entienden, pero no todas recordamos qué es lo que hemos vivido en ese tiempo evasivo de nuestra consciencia. A veces te despiertas cantando una canción que creías olvidada o con una palabra en los labios que no sabes por qué motivo se ha colado entre tu último suspiro somnoliento y el despertar. “Bujaruelo”. Ésa ha sido la mía esta mañana.

Es el nombre de un valle de la provincia de Huesca, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Estuve allí con el grupo de mujeres del GR-11 en el 2003. Recuerdo que sufrí un pequeño desmayo al llegar al refugio; había gastado más energías de lo que imaginaba. La fatiga de un largo camino. Nada que no se solucionara con un poco de azúcar, las piernas en alto como una trapecista, la merecida cena y la noche de descanso.

Ayer hablé con una de mis “jabatas” montañeras y buena amiga, de ahí supongo que haya regresado el recuerdo de mi lamentable llegada a “Bujaruelo”. Le contaba lo sucedido con Sandra y no daba crédito. Nosotros, después de 26 días, ya casi lo hemos digerido, entre ricos bocados de gastronomía asturiana. Los latigazos de hiel sólo regresan en el recuerdo de una sonrisa. Pero ya llegará otra. Así que urge telegrama: llegamos bien, mil gracias, abrazos de mar.

Volviendo a Bujaruelo y aunque no todo el monte es orégano, estos días de agosto, entre las buenas noticias me ha tranquilizado saber que un querido amigo del que no conocía el paradero está descansando (junto a su hermano lobo) por algún paraje generoso http://www.espacioblog.com/espejismo/post/2008/08/06/el-parentesis Escribí mi “Paréntesis” sin haber leído el suyo, pero me alegro de que coincidamos también en elegir las palabras para las treguas necesarias que nos impone ese río que es la vida. Desde este pequeño rinconcito urbano te envidio en secreto –¡y a voces! Si estás en Bujaruelo envíame una señal, porque me escapo a verte. No me importa tener que caminar hasta el desmayo.

servido por lamardecuento 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

mujer irónica, a veces

mujer irónica, a veces dijo

Bujaruelo..., qué sitio más chulo y mágico, eh..,. Ahí fui yo tremendamente feliz, con el que entonces era mi novio, ahora mi marido, y nunca más novio.......:(
Qué recuerdos maravillosos de unas vacacions estivales, acampados en el camping, ese que está junto al río y al puente romano, que es de cesped y en el que puedes coger el espacio que te plazca... Qué paraíso... Quiero retornar a esa época...
Saludos.

27 Agosto 2008 | 11:53 PM

lamardecuento

lamardecuento dijo

Mujer irónica, me alegro por haber despertado esos recuerdos. Bujaruelo es estos días para mí como un desmayo en el camino hacia las Ítacas de Kavafis... Hay que seguir adelante, aprendiendo, enriqueciéndonos y fortaleciendo el alma.

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,

ni la cólera del airado Posidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta

si tu pensamiento es elevado, si una exquisita

emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes

y el feroz Posidón no podrán encontrarte

si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,

si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,

que sean muchos los días de verano;

que te vean arribar con gozo, alegremente,

a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,

y comprar unas bellas mercancías:

madreperlas, coral, ébano, y ámbar,

y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto

para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:

llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;

mejor será que dure muchos años,

y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,

rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:

Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;

mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,

sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

28 Agosto 2008 | 09:47 AM

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MAR. Masa de agua. Brisa. Salitre. Esencia de mi ser. Musa. CUENTO. Nudo en las entrañas. Aliento. MAR-CUENTO. Vida y literatura.

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