En el papel había dibujado un campo de flores. Algunas con la corona hacia el cielo. Otras, al revés, apuntando con el tallo. Las unas eran espejo de las otras, como reflejos en un lago de tinta azulada… Pero sin simetría, porque había más flores en el norte que en el sur. Aunque las invertidas eran más auténticas, eso sí; la imagen de las de arriba temblaba al proyectarse en el agua. Mareaba un poco mirarlas.
Escuchó sus pasos acercándose y se apresuró a ocultar el recorte de papel debajo de una montaña de libros. Ella también traía pétalos de rocío en la mirada.
-¿Has avanzado…?
Le dio pena decepcionarla.
-Muchísimo. ¿Y tú?
-¡Una barbaridad! Me he pasado la tarde dibujando en los márgenes del cuaderno… Vamos, que sigo bloqueada.
La abrazó para animarla, aunque no parecía preocupada. Estiró los brazos haciendo ruiditos, suspiró alegremente y se quitó la camiseta cantando, camino de la ducha.
De nuevo a solas, sacó el cuadradito de papel y lo observó una vez más. Dos flores dormidas marcaban los límites entre el campo y el lago. Las dos flotaban en medio del dibujo. Una frente a la otra. A diferente altura, pero ambas muy equilibradas.
El conjunto era una imagen inquietante. Pero tenía que conformarse con eso. Después de todo era su pequeña creación en medio de una semana de sequía literaria.
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Ains.. estamos de sequía?? bueno, pues ya saldrá la musa pues. Sabes qué? Pues que este mes la aportación "del centeno" ha sido mágica, la verdad. ¡Qué bello y reflexivo estudio! Alehop... un saludote!!
Yo para variar seré la última en acabarlo de leer (así el martes lo tendré bien fresco, jeje). También me está gustando muchísimo. Hace años (¡muchos!, snif) cuando era adolescente, me recomendaron este libro. ¡Empiezo a entender por qué!
Algo que siempre he envidiado es saber pintar en las hojas blancas cuando al escribir, nada tiene el suficiente peso para bajar por la pluma hasta el papel. Estoy negado para el dibujo, porque de lo contrario, al ser bastante frecuente mi impericia creativa, hubiese terminado por ser un buen pintor.
Gracias por tu amable visita, no te quedes en el vestíbulo y merodea por todas las habitaciones. Yo pienso hacer lo mismo en la tuya., aunque no me invites. Y para no olvidarlo, te pongo en esa lista de amigos que son la columna derecha que sustenta nuestra existencia.
Un abrazo.
No tengo claro si he captado el mensaje o no de todas formas me voy a explayar contándote algo que me ha sucedido hoy.
estoy haciendo un curso no creas por ello que soy muy joven ya que rozo el ecuador de la vida y nos han puesto unas problemas de rumbos de grados etc. y yo con las matemáticas siempre he sido un cero a la izquierda, por ello quizás sea pobre hablando de efectivos metálicos, prosigo el profe a dos nosotros nos ha separado a mí y a otro que supuestamente somos los más torpes del grupo y...¡cosa curiosa ¡ hemos resuelto bien los problemas ,mientras que los listos seguían discutiendo ,a cuento de que todo este rollo maquiavélico , muy sencillo ,cuando menos lo esperamos nos viene la inspiración ,esa divina luz que nos abre las puertas al conocimiento.
Un cordial saludo y gracias por tu grata visita.
Siempre se me ha dado mejor dibujar que escrbir. No se como dibujas, pero si como escribes, gracias por estar.
Una abraçada!!
No creas, Jota, dibujo fatal. Pero las flores con cinco pétalos las estoy perfeccionando mucho... Y me sosiegan en el momento, aunque luego me inquieten.
Gracias, nuevo amigo. Te visitaré de nuevo, por supuesto.
Tibetanox,
el guiño era que compartíamos el papel en blanco (además de algunas "causas justas"). Yo también creo en esa luz inspiradora... pero por si acaso siempre digo aquello de que cuando llegue me encuentre trabajando!!
¡¡Hasta la vista entre gigantes molinos!!
¡Dibujo peor que un párvulo, Giverny! Siento decepcionaros pero nunca he sido buena compañera para el Pictionary jeje Lo de escribir sí que intento cultivarlo, ya sabes, y cuando no hay cosecha tiro de cualquier cosa para saciar el hambre... Eso sí, con doble actitud -para no perder el equilibrio- y abrazándome para darme ánimos. Otro abrazo para ti!!
La verdad, el libro del centeno es para niñatos granudos.
Pasate por mi Blog haber que te parece.
un saludo.
El abogado.
Adramelek.
Cuando yo era pequeño y no tan pequeño, en los márgenes de los libros dejaba dibujos a lápiz, igual de una flor que de un rostro. Tenía libretas que las dedicaba en exclusiva para pintar. Y qué cosa será que cuando se nace con una inclinación no se olvida nunca.
Hoy, entre otras cosas, pinto al óleo. Me sorprendo siempre cuando de un lienzo en blaco impoluto emerge un árbol, un lago, una pared, o una persona en caricatura.
No lo dejes, sigue.
Un saludo
Sisapo